- FEMPA acogió dos sesiones centradas en la calidad de red, la eficiencia energética, la compensación de energía reactiva, el filtrado de armónicos y la protección diferencial en instalaciones industriales.
Durante estas sesiones se abordaron los principales retos que afectan actualmente a las instalaciones eléctricas profesionales, como los armónicos, la energía reactiva, la integración del autoconsumo, la monitorización energética y la correcta selección de protecciones diferenciales.
Las ponencias de CIRCUTOR, Socio Colaborador de FEMPA, cuentan con contenidos de alto valor práctico para instaladores, empresas mantenedoras, ingenierías y profesionales vinculados al diseño, explotación y mantenimiento de instalaciones eléctricas. El objetivo principal fue trasladar al sector la importancia de no limitar la eficiencia energética únicamente a la reducción del consumo, sino de entenderla también desde una perspectiva más amplia: consumir mejor, con mayor control, con mayor calidad de suministro y con instalaciones más seguras y fiables.
Jornadas Circutor
En el actual contexto energético, las instalaciones eléctricas industriales han experimentado una transformación significativa. La incorporación de autoconsumo fotovoltaico, la presencia creciente de electrónica de potencia, el uso de variadores de velocidad, sistemas SAI, iluminación LED, equipos de climatización y cargas no lineales hacen que la red eléctrica interna de una industria sea cada vez más compleja. Este nuevo escenario exige a los profesionales disponer de criterios técnicos adecuados para diagnosticar problemas, interpretar medidas eléctricas y aplicar soluciones correctoras eficaces.
Uno de los mensajes principales de la jornada fue que una mala calidad de red puede afectar directamente a la continuidad de producción y a la vida útil de los equipos. Paradas intempestivas, disparos de protecciones, calentamientos, averías en variadores, errores de medida, interferencias en comunicaciones, deterioro de aislamientos o mal funcionamiento de sistemas de control pueden tener su origen en fenómenos eléctricos que no siempre son visibles a simple vista.
Medir antes de actuar: la importancia del diagnóstico eléctrico
Durante la formación se insistió en una idea clave para cualquier intervención profesional: antes de instalar una solución correctora, es imprescindible conocer qué está ocurriendo realmente en la instalación.
En este sentido, los analizadores de redes eléctricas se presentaron como herramientas esenciales para el diagnóstico técnico. Estos equipos permiten registrar parámetros eléctricos, detectar eventos, analizar la calidad de suministro, controlar consumos, identificar desequilibrios, estudiar armónicos y evaluar penalizaciones por energía reactiva.
Durante los dos encuentros se abordó también dónde deben ubicarse estos equipos de medida en función del objetivo perseguido. No es lo mismo analizar la acometida general de una instalación que estudiar un cuadro de distribución, un cuadro secundario o una carga concreta. En función del punto de medida, el técnico puede obtener información sobre el consumo energético total, la calidad de suministro, la presencia de transitorios, los eventos de tensión, la distorsión armónica, el comportamiento de cargas monofásicas o el estado operativo de determinada maquinaria.
Este enfoque resulta especialmente útil para responsables de mantenimiento e ingenierías, ya que permite tomar decisiones basadas en datos y no únicamente en síntomas. La medición permite diferenciar si un problema tiene su origen en la red de distribución, en la propia instalación interior o en determinadas cargas conectadas.
Armónicos: un problema cada vez más habitual en instalaciones industriales
Uno de los bloques principales de la jornada estuvo dedicado a los armónicos eléctricos, un fenómeno cada vez más presente en instalaciones con cargas no lineales. Variadores de frecuencia, rectificadores, fuentes de alimentación, iluminación LED, equipos informáticos, sistemas de climatización o cargadores pueden deformar la onda de corriente y generar distorsión armónica.
Los armónicos no son un problema menor. Su presencia puede provocar aumento de corriente eficaz, calentamiento de conductores, sobrecarga del neutro, pérdidas adicionales, disparos térmicos o magnéticos, resonancias en baterías de condensadores y daños en equipos sensibles. También pueden afectar a motores, transformadores, PLCs, sistemas de comunicación y equipos electrónicos de control.
En motores, por ejemplo, los armónicos pueden originar pérdidas de rendimiento, vibraciones, calentamientos y desgaste mecánico. En transformadores pueden incrementar las pérdidas y la temperatura de funcionamiento. En sistemas de control pueden ocasionar errores de lectura, fallos de comunicación o daños en fuentes de alimentación. Todo ello repercute en la fiabilidad de la instalación y en los costes de mantenimiento.
Por este motivo, la jornada subrayó la necesidad de analizar no solo el consumo energético, sino también la calidad de ese consumo. Una instalación puede tener un consumo aparentemente optimizado y, sin embargo, estar trabajando con una calidad eléctrica deficiente que comprometa su rendimiento a medio plazo.
Filtrado de armónicos y soluciones activas
La formación permitió presentar diferentes soluciones para la mitigación de armónicos, diferenciando entre escenarios con cargas únicas, cargas múltiples, instalaciones de tres o cuatro hilos, cargas constantes o cargas variables.
Entre las soluciones tratadas destacaron los filtros activos AFQm y AFQs, diseñados para reducir la distorsión armónica, compensar energía reactiva y equilibrar fases. Este tipo de equipos actúa inyectando corrientes de compensación que permiten limpiar la forma de onda de la instalación y reducir los efectos negativos de las cargas no lineales.
Uno de los aspectos relevantes tratados fue que los filtros activos no solo contribuyen a reducir armónicos, sino que también pueden ayudar a corregir desequilibrios y a disminuir la circulación de corriente por el neutro. Esto permite reducir calentamientos, minimizar pérdidas de aislamiento y evitar disparos intempestivos de protecciones.
Durante las jornadas también se abordaron los criterios de dimensionado. Para seleccionar correctamente un filtro activo es necesario disponer de medidas representativas, preferentemente durante periodos de máxima carga. Además, se explicó la importancia de medir en el punto de acoplamiento común o en aquellos cuadros donde se concentran cargas sensibles o generadoras de armónicos, como enfriadoras, variadores de velocidad o convertidores AC-DC.
Este enfoque resulta especialmente importante porque el peor escenario de distorsión no siempre coincide con el momento de mayor intensidad. Por ello, el análisis técnico debe basarse en registros, cálculos y curvas de comportamiento, no en una única lectura puntual.
Energía reactiva: compensación, penalizaciones y autoconsumo
Otro de los ejes de la sesión fue la compensación de energía reactiva, un aspecto de gran interés para industrias, edificios terciarios e instalaciones con potencia significativa contratada.
La energía reactiva reduce la capacidad útil de las instalaciones, incrementa la circulación de corriente por conductores y transformadores y puede generar penalizaciones económicas en la factura eléctrica. Tradicionalmente, la solución más extendida ha sido el uso de baterías de condensadores, pero la evolución de las cargas eléctricas obliga a analizar cada caso con mayor detalle.
Durante la jornada se explicó que una batería de condensadores con filtros no elimina los armónicos de una instalación. Su función principal es proteger los condensadores frente a la presencia de armónicos y evitar fenómenos de resonancia que puedan acortar la vida útil del equipo o afectar al resto de la instalación. Esta distinción es importante para evitar errores de diseño o expectativas incorrectas en la solución aplicada.
También se abordó la problemática específica de las instalaciones con autoconsumo fotovoltaico. La generación distribuida modifica los flujos de energía dentro de la instalación y puede provocar situaciones en las que el regulador de reactiva y el contador fiscal no interpreten del mismo modo el factor de potencia. Esto puede derivar en penalizaciones incluso cuando aparentemente la batería de condensadores está funcionando correctamente.
En estos casos, la jornada puso de manifiesto la necesidad de analizar la ubicación de los transformadores de medida, el punto de conexión de la generación fotovoltaica, el comportamiento real de las cargas y la relación entre potencia activa y reactiva en distintos escenarios de funcionamiento.
Generadores estáticos de reactiva SVGm
Dentro del bloque de compensación de reactiva, CIRCUTOR presentó los generadores estáticos de reactiva SVGm, equipos diseñados para compensar de forma precisa energía reactiva inductiva o capacitiva.
A diferencia de los sistemas basados únicamente en escalones de condensadores, los SVGm permiten una compensación más dinámica, adaptándose a instalaciones con alta variabilidad de carga. Su funcionamiento permite ajustar la compensación de manera precisa, sin escalones, y responder rápidamente ante variaciones del consumo.
Este tipo de solución resulta especialmente interesante en instalaciones con cargas capacitivas, sistemas SAI, centros de datos, hospitales, oficinas, iluminación LED, climatización, instalaciones con grandes longitudes de cable, sistemas fotovoltaicos o entornos con niveles elevados de armónicos.
Además, se destacó su utilidad en aquellas instalaciones donde se requiere evitar penalizaciones tanto por energía reactiva inductiva como por energía reactiva capacitiva, optimizando al mismo tiempo el uso del transformador y reduciendo la circulación innecesaria de corriente por la instalación.
Protección diferencial en instalaciones con electrónica de potencia
La jornada también incluyó un bloque dedicado a la protección diferencial, un aspecto fundamental para la seguridad de las personas y de las instalaciones.
La presencia de variadores de frecuencia, electrónica de potencia, cargadores, equipos con rectificación y sistemas con componentes de corriente continua hace que la selección del diferencial adecuado sea cada vez más importante. No todos los diferenciales responden igual ante los distintos tipos de corriente de defecto.
Durante la sesión se repasaron los tipos de diferenciales normalizados —AC, A, F y B— y sus aplicaciones. También se insistió en la importancia de la selectividad entre protecciones diferenciales, tanto horizontal como vertical, para evitar disparos por simpatía y garantizar que, ante un defecto, solo se desconecte la parte afectada de la instalación.
Este punto tiene especial relevancia en instalaciones industriales o terciarias donde un disparo intempestivo puede provocar pérdidas de producción, desconexión de equipos críticos o interrupciones no deseadas del servicio.
Digitalización, monitorización y gestión energética
La formación también conectó la calidad de red con la digitalización de las instalaciones. Los sistemas de medida, monitorización, datalogger, servidores web integrados, comunicaciones Modbus, Ethernet, TCP/IP, OPC o integración con plataformas SCADA permiten pasar de una gestión reactiva a una gestión preventiva.
La posibilidad de disponer de históricos, alarmas, informes automáticos y supervisión remota facilita que las empresas puedan justificar técnicamente inversiones en eficiencia energética, mantenimiento predictivo o mejora de calidad de suministro.
Este enfoque resulta cada vez más necesario en un sector en el que las instalaciones eléctricas ya no pueden gestionarse únicamente desde el cuadro eléctrico, sino también desde el dato. La información energética se convierte así en una herramienta para mejorar la toma de decisiones, optimizar costes y aumentar la fiabilidad.
Actualización técnica al servicio de los profesionales
Con estas jornadas, FEMPA refuerza su papel como punto de encuentro para la actualización técnica de los profesionales del sector eléctrico, acercando al tejido empresarial conocimientos aplicables a instalaciones reales.
La colaboración con CIRCUTOR permitió ofrecer una visión práctica sobre problemas habituales en instalaciones industriales y terciarias, así como sobre las soluciones disponibles para diagnosticar, corregir y prevenir incidencias asociadas a la calidad eléctrica.
La eficiencia energética actual exige una visión integral: medir correctamente, interpretar los datos, conocer el comportamiento de las cargas, seleccionar adecuadamente las protecciones, compensar la energía reactiva y mitigar los armónicos cuando sea necesario.
En definitiva, la calidad de red se consolida como un factor estratégico para mejorar la seguridad, reducir averías, evitar penalizaciones, prolongar la vida útil de los equipos y garantizar la continuidad de servicio en instalaciones eléctricas cada vez más exigentes.
“La presente publicación contiene información de carácter general, sin que constituya opinión profesional ni asesoramiento jurídico”.








