- Empresas habilitadas: una garantía para propietarios y usuarios
La compra de refrigerantes a través de canales no verificados se ha convertido en un problema creciente para las empresas instaladoras. La Confederación Nacional de Instaladores (CNI) ha lanzado una advertencia al sector ante el aumento de gases ilegales, falsificados o mal etiquetados, una situación que puede comprometer la seguridad de los profesionales, provocar averías en las instalaciones y derivar en responsabilidades para las empresas y los titulares de los equipos. Según la organización, el mercado ilegal aprovecha el alto coste fiscal y las restricciones del mercado F-Gas para introducir productos de procedencia dudosa en el canal profesional. Como dato, “en octubre de 2025, la Agencia Tributaria intervino más de 53.000 kg de gases fluorados en dos actuaciones en Castellón y Alicante”.
Empresas habilitadas: una garantía para propietarios y usuarios
Para propietarios y usuarios, recurrir a empresas habilitadas ofrece una garantía adicional: permite asegurar que el refrigerante utilizado es el adecuado, que su origen puede acreditarse y que la intervención deja el correspondiente rastro documental.
El titular de la instalación es responsable de que ésta cumpla con los requisitos legales, técnicos y de seguridad.
Si en una instalación entra un gas ilegal o falsamente identificado, el problema no afecta solo al instalador, sino también al titular, que puede verse implicado en incumplimientos de registro, certificados, seguros o peritajes en caso de avería o accidente.
Exigencias de seguridad
El aviso de CNI incide en que el refrigerante no puede tratarse como una materia prima cualquiera. Un etiquetado incorrecto o una mezcla no autorizada puede provocar averías, rotura de compresores, rendimientos imprevisibles y anulación de garantías, además de introducir riesgos que no habían sido evaluados previamente en la intervención técnica.
A esta dimensión técnica se suma la exigencia documental y preventiva. Si el gas instalado no es el que figura en la etiqueta o en la documentación, la instalación queda comprometida desde el punto de vista del libro de registro, de los certificados y de la información preventiva que debe manejarse durante los trabajos. Esta falta de correspondencia puede afectar a la coordinación de actividades preventivas y dejar a los técnicos expuestos a un riesgo no evaluado correctamente.
Recomendaciones prácticas para instaladores
Ante este escenario, se recomienda a las empresas instaladoras reforzar sus controles antes de comprar, antes de manipular y también cuando existan dudas sobre el contenido de una botella.
CNI establece el siguiente protocolo mínimo para empresas instaladoras:
- Antes de comprar:
- Comprar solo a distribuidores autorizados y reconocidos.
- Pedir siempre documentación y trazabilidad (factura clara, fichas de seguridad, lote, etc.).
- Revisar señales de alerta: etiquetas genéricas/raras, erratas, tipografías inconsistentes, ausencia de datos del fabricante o avisos, válvulas/colores no habituales, etc.
- Antes de manipular/cargar refrigerante:
- Si el equipo viene “de fuera” o hay dudas, se recomienda antes de manipular, verificar el tipo de gas del sistema (L1, L2 o L3) y tratar el contenido como potencialmente peligroso hasta confirmar. Importante informar y asesorar al titular de la instalación.
- Con L2 y L3, más pruedencia: un mal etiquetado puede hacer que estés trabajando con un riesgo real distinto al previsto.
- Si existen sospechas que un cilindro es ilegal/falsificado:
- Si existen sospechas, NO usar el gas: aislar la botella (“cuarentena”), informar al responsable y activar el protocolo interno.
- Notificar y asesorarse: contactar con la asociación correspondiente y, si procede, con las autoridades competentes (SEPRONA/Vigilancia Aduanera/Policía).
CNI incluye además modelos de cláusulas para presupuestos, órdenes de trabajo y contratos de mantenimiento con el fin de blindar la trazabilidad y evitar que el cliente aporte refrigerante, ya que según establece el RD 115/2017, la titularidad de refrigerantes en contenedores se restringe a distribuidores, empresas habilitadas y fabricantes.
La trazabilidad y el control profesional, claves frente al riesgo de refrigerantes ilegales
El fraude en la comercialización de refrigerantes ya no es solo una cuestión de competencia desleal o incumplimiento normativo, sino un riesgo directo para la seguridad, la fiabilidad de las instalaciones y la responsabilidad de todos los agentes implicados. En este contexto, la profesionalización, la trazabilidad y la intervención de empresas habilitadas se consolidan como elementos clave para proteger tanto a los instaladores como a los propietarios y usuarios finales.
Fuente: Confederación Nacional de Instaladores (CNI).
Artículo original: CNI | Aviso urgente a instaladores: refrigerantes ilegales/mal etiquetados (alto riesgo)
Contenido adaptado y resumido por FEMPA a partir de la publicación original.
“La presente publicación contiene información de carácter general, sin que constituya opinión profesional ni asesoramiento jurídico”.








