- FEMPA, con el apoyo de la Diputación de Alicante, y COAFA detectan que las comunidades necesitan información clara y acompañamiento para saber cómo les afecta la normativa y qué actuaciones deben planificar.
- La principal necesidad que se detecta es traducir la normativa a un lenguaje claro para que las comunidades puedan tomar decisiones informadas, con el apoyo de sus administradores de fincas y de empresas conservadoras habilitadas.
- Las comunidades no solo preguntan cuánto va a costar, sino qué es realmente obligatorio, cuándo deben actuar y cómo pueden planificar las mejoras necesarias.
FEMPA y COAFA han realizado una consulta sectorial para conocer cómo está afectando la nueva normativa de ascensores a las comunidades de propietarios, recogiendo la visión de dos perfiles directamente implicados: las empresas de ascensores y los administradores de fincas.
La principal conclusión es que la normativa está generando interés, dudas y preocupación en las comunidades, especialmente por el posible impacto económico de las actuaciones, la falta de información clara y la dificultad para distinguir qué medidas son obligatorias, cuáles son recomendables y en qué plazos deben abordarse.
Desde la perspectiva de las empresas de ascensores, se percibe un aumento de consultas por parte de comunidades que quieren saber si su ascensor está afectado, qué actuaciones deben realizar y qué coste pueden suponer. Las empresas detectan que muchas comunidades no tienen una visión clara de sus obligaciones y necesitan asesoramiento técnico para valorar correctamente la situación real de cada instalación.





Entre las cuestiones que más preocupan desde el punto de vista técnico aparecen la comunicación bidireccional, la precisión de parada y nivelación, el control de carga, la adecuación de elementos de seguridad, las mejoras de accesibilidad y la documentación vinculada al mantenimiento y a las inspecciones.
Por su parte, los administradores de fincas coinciden en que el coste económico es una de las grandes preocupaciones de las comunidades, especialmente cuando las posibles actuaciones deben explicarse, presupuestarse y aprobarse en junta. Desde su visión, el reto no es solo técnico, sino también informativo y de gestión: las comunidades necesitan entender qué exige la normativa, qué margen tienen para planificar actuaciones y cómo tomar decisiones con seguridad.
Los administradores señalan además la necesidad de contar con materiales claros y comprensibles para trasladar la información a los propietarios. Guías sencillas, resúmenes de obligaciones, explicaciones sobre plazos y criterios para interpretar presupuestos pueden ser herramientas clave para evitar confusión y facilitar la toma de decisiones en las comunidades.
En este contexto, FEMPA y COAFA consideran necesario reforzar la información dirigida a comunidades de propietarios, administradores de fincas y empresas del sector, con el objetivo de reducir la incertidumbre, evitar alarmas innecesarias y favorecer una aplicación ordenada de la normativa.
La nueva normativa de ascensores debe entenderse no solo como una obligación técnica, sino como una oportunidad para mejorar la seguridad, la accesibilidad y la fiabilidad de las instalaciones existentes. No obstante, para que las comunidades puedan afrontarla correctamente, resulta fundamental disponer de información clara, planificación y acompañamiento profesional.
“La presente publicación contiene información de carácter general, sin que constituya opinión profesional ni asesoramiento jurídico”.








