En las instalaciones provisionales de obra sigue apareciendo un error que conviene desterrar: pensar que, por tratarse de un suministro temporal, la caja de protección y medida puede resolverse con un montaje improvisado, superficial y apoyado sobre elementos provisionales. Sin embargo, la instalación de enlace no queda al margen del REBT ni de las especificaciones particulares de la empresa distribuidora. En el caso de i-DE, esas especificaciones están aprobadas conforme al artículo 14 del REBT y forman parte del marco técnico aplicable.
Una CPM montada en superficie sobre tablero, en exterior, con una ejecución de carácter marcadamente provisional, no cumple si esa envolvente corresponde al equipo de protección y medida del suministro, el planteamiento no es correcto. La ITC-BT-13 establece para la CPM que no se admite el montaje superficial y, además, la caja debe instalarse siempre en nicho en pared. En la misma línea, la especificación MT 2.80.12 de i-DE indica que la CPM debe situarse en el límite de propiedad, con acceso libre y permanente desde la vía pública, instalada en el exterior del edificio, en valla, empotrada en fachada o en nicho; y, cuando eso no sea posible, en armario prefabricado de hormigón. La propia norma añade de forma expresa que la CPM no se puede instalar en montaje superficial.
Conviene subrayar una cuestión práctica que genera muchas confusiones en obra: una cosa es el cuadro provisional de obra y otra muy distinta la instalación de enlace. La ITC-BT-33 sí regula las instalaciones temporales destinadas a la construcción, reparación o demolición, y limita las instalaciones fijas de obra al conjunto formado por el cuadro general de mando y los dispositivos de protección principales. Además, exige que los conjuntos de aparamenta empleados en obra cumplan la UNE-EN 60439-4, que los elementos a la intemperie dispongan como mínimo de grado de protección IP45 y que cada base o grupo de bases de toma de corriente quede protegida por diferencial de 30 mA como máximo. Es decir, el carácter provisional ampara el cuadro de distribución de obra, pero no convierte la CPM en un elemento “provisional” fuera de las normativas de enlace.
Lo correcto sería que la CPM no sea una caja superficial sobre soporte de madera y pasa por integrarse en una solución de obra, con mucha mayor protección mecánica, mejor estabilidad y una configuración mucho más coherente con lo exigido para este tipo de elemento. Esta solución se alinea bastante mejor con el criterio reglamentario y con la norma particular de i-DE para este tipo de suministros. También debe recordarse que los dispositivos de lectura han de quedar situados entre 0,7 m y 1,80 m de altura.
El instalador debe tener claro que la CPM debe diseñarse y ejecutarse como instalación de enlace, no como un accesorio temporal del cuadro de obra. Resolverla desde el inicio en nicho, en fachada, en valla o en armario prefabricado de hormigón evita rechazos, retrabajos, demoras en la contratación y problemas con la distribuidora. Y si por las condiciones de la parcela, del entorno o de la obra fuera necesaria una solución distinta, esa alternativa debe quedar previamente acordada y aprobada por i-DE.
En definitiva, este caso deja una advertencia útil para el sector: lo provisional de la obra no justifica una CPM provisionalmente mal resuelta. Diferenciar correctamente entre cuadro de obra e instalación de enlace sigue siendo una de las claves para ejecutar bien, legalizar a la primera y evitar incidencias innecesarias en fase de suministro.
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