La prevención más eficaz es también la que pone nombre a los riesgos que a menudo pasan desapercibidos. Con ese objetivo, FEMPA y FEMEVAL impulsan un nuevo vídeo divulgativo centrado en los fluidos de corte, en el que abordamos de forma clara, visual y didáctica los peligros asociados a su uso en las operaciones de mecanizado por arranque de viruta.
Partimos de una idea esencial: los fluidos de corte son fundamentales en muchos procesos productivos, ya que ayudan a lubricar, refrigerar y reducir la corrosión de piezas y máquinas. Sin embargo, su utilización también exige una gestión preventiva rigurosa. Por eso, ponemos el foco en la necesidad de conocer no solo su función técnica, sino también los riesgos que pueden generar cuando no se manipulan, controlan o seleccionan adecuadamente.
A través de imágenes reales de procesos de mecanizado y mensajes directos, podemos ver como estos fluidos pueden presentarse en forma de aceites de corte o fluidos acuosos o taladrinas, que pueden contener sustancias químicas potencialmente peligrosas, como aminas, nitritos o determinados hidrocarburos. Además, recordamos que durante el mecanizado pueden generarse agentes químicos por descomposición térmica, lo que convierte este riesgo en una cuestión clave para la seguridad y la salud laboral.
Mostramos con claridad las posibles consecuencias de una exposición inadecuada: afecciones cutáneas, alteraciones respiratorias, lesiones oculares, efectos cancerígenos e incluso daños al medioambiente. De este modo, contribuimos a visibilizar un riesgo que muchas veces resulta menos evidente que otros, pero que puede tener un efecto muy serio sobre la salud de las personas trabajadoras.
Junto a la identificación de riesgos, dedicamos un espacio destacado a las medidas preventivas específicas, con un enfoque muy práctico. Entre ellas, la importancia de disponer de sistemas de ventilación localizada para captar nieblas y vapores en origen, controlar parámetros como los nitritos, el pH o la contaminación microbiológica, y mantener una correcta limpieza de los depósitos para evitar el crecimiento bacteriano.
En el plano individual, hacemos hincapié en que la prevención también se construye desde los hábitos cotidianos. Por eso insistimos en cuestiones como el lavado con jabón neutro, especialmente antes de comer y al finalizar la jornada, así como en evitar prácticas que puedan aumentar la exposición, como el uso de lentillas en determinados entornos de trabajo. A ello se suma el empleo de equipos de protección individual ajustados a la evaluación de riesgos: mascarillas tipo FFP2, gafas o pantallas de protección y guantes adecuados frente al riesgo químico y mecánico.
No todos los productos son iguales desde el punto de vista preventivo. En este sentido, apostamos por priorizar fluidos de menor impacto, como aceites de origen vegetal o sintético y formulaciones biodegradables, y alertamos sobre la conveniencia de evitar determinados compuestos especialmente nocivos.
Con esta iniciativa, FEMPA y FEMEVAL vuelven a apostar por una comunicación preventiva útil, moderna y cercana, capaz de transformar información técnica en conocimiento aplicable dentro de la empresa. Porque prevenir no es solo cumplir una norma: es anticiparse, formar, sensibilizar y convertir la seguridad en una parte natural del trabajo diario.
Este proyecto está financiado por la Conselleria de Educación, Cultura, Universidades y Empleo de la Generalitat Valenciana, en el ámbito de las Ayudas para la realización de actividades en el ámbito de la prevención de riesgos laborales conforme a la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, para el ejercicio 2025. EXPTE TRAPRL/2025/19








